En resumen, según lo afirmado hoy por la congresista Rosa Bartra en entrevista a El Comercio, el derrocamiento de Pedro Pablo Kuczynski mediante una vacancia presidencial por supuesta “incapacidad moral permanente” no es una decisión que se fundamente en ninguna razón de hecho o de derecho, sino puramente en la voluntad política de la coalición fujiaproamplista que ella integra.

 

En otras palabras, se pretende que la concertación de odios políticos de estas tres bancadas tenga más peso jurídico que el voto por PPK de 8 591 802 peruanos expresado en las elecciones de 2016, y que el artículo 117 de la Constitución Política del Perú, que desautoriza cualquier procesamiento al mandatario que no sea por las causales allí previstas.

No hay ninguna razón de hecho y la propia congresista Bartra lo admite. “Cuando la Comisión Lava Jato decide hacer público el documento de Odebrecht, jamás hubo dudas sobre la licitud y legalidad de los pagos”, señala en la entrevista.

Añade, para atenuar su confesión, que “el cuestionamiento era que el presidente haya negado esa relación y que su empresa unipersonal contratara con la constructora para proyectos del Estado cuando era ministro o presidente de Pro Inversión”, pero cuando le preguntan si pudo corroborar que en todas esas asesorías estuvo involucrado PPK, admite que no.

No hay ninguna razón de hecho y la propia congresista Bartra lo admite. “Cuando la Comisión Lava Jato decide hacer público el documento de Odebrecht, jamás hubo dudas sobre la licitud y legalidad de los pagos”, señala en la entrevista.

“Ese es un trabajo más arduo. Requiere que tengamos todos los contratos con First Capital, porque lo de Westfield no necesita mayor probanza, ya que es su empresa. Todo será materia de análisis porque la investigación no se detiene. Lo que es cierto, por información del presidente, es que contrató con First Capital por H2Olmos”.

Cuando le recuerdan que la única asesoría aceptada por el presidente es de 2012, cuando no era funcionario público, su respuesta es escalofriante: “Es que no podemos especular más”.

Añade, para mayor pasmo, que como el presidente no lo aclaró en su momento, piña pues.

Es decir, reconoce que la coalición fujiaproamplista pretende algo tan grave como la vacancia presidencial, echar de Palacio a un presidente constitucionalmente elegido, con base en supuestos hechos cuya probanza no solo está muy lejos de ser indiscutible, sino muy cerca de ser incierta.

Entonces, las supuestas “pruebas” contra el presidente presentadas a la opinión pública solo fueron un pretexto, con la intención de calentar el ambiente político y dejarlo listo para perpetrar sus planes.

A eso se suma que tampoco existe causal de derecho para esa pretensión de la coalición fujiaproamplista.

Como ya hemos analizado, la supuesta “incapacidad moral permanente” del presidente PPK es un argumento falaz e inconstitucional, que interpreta de manera tendenciosa, indocta y arbitraria una figura jurídica que jamás ha significado lo que ellos aducen. Mediante una mala interpretación han creado una ficción seudojurídica.

Otra “interpretación auténtica”.

En su sentido original, esta figura buscaba evitar que el Estado se quede descabezado por un presidente física o mentalmente incapacitado. Al entender eso, se comprende también que no hay contradicción constitucional cuando se establecen causales muy específicas para la destitución en el artículo 117. No hay otra manera de sacar a un presidente de su cargo.

la supuesta “incapacidad moral permanente” del presidente PPK es un argumento falaz e inconstitucional, que interpreta de manera tendenciosa, indocta y arbitraria una figura jurídica que jamás ha significado lo que ellos aducen.

En otras palabras, si quisieran incluir otras causales para declarar vacante la Presidencia, tendrían que reformar la Constitución, no interpretar mal, a su antojo, un artículo oscuro.

Entonces, ¿con base en qué argumento la coalición fujiaproamplista quiere derrocar a Pedro Pablo Kuczynski? Con total desparpajo, la propia Bartra lo aclara a El Comercio: “El Congreso es el primer foro político del Estado. El acto de la vacancia es un acto político, no técnico”.

¿A qué se refiere con un “acto político”? Como hemos visto, sin razones de hecho ni de derecho, a su sola voluntad. Una arbitrariedad equivalente a la del 5 de abril de 1992, en que un poder del Estado –el Ejecutivo– en la sola razón de su propio antojo, se creyó con el derecho de sacar del camino a quien consideraba un estorbo para sus deseos autocráticos.

También entonces no faltaron los que aplaudieron el atropello, con argumentos falaces.

Una arbitrariedad equivalente a la del 5 de abril de 1992, en que un poder del Estado –el Ejecutivo– en la sola razón de su propio antojo, se creyó con el derecho de sacar del camino a quien se le antojaba un estorbo.

No, señora Rosa Bartra, ustedes no fueron elegidos para tomar decisiones de esa naturaleza, porque la Constitución se los prohíbe.

Ustedes son el primer foro político, sí, pero lo constitucional no es una mera formalidad “técnica”. Es el sustento de toda la vida política del país, y nadie, ni usted ni su coalición fujiaproamplista ni los opinólogos pragmáticos, están por encima de la Ley Suprema ni del voto de 8 591 802 de peruanos.

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