Hace unos días, estremeció saber que entre las 50 ciudades más violentas del mundo se encontraban 42 latinoamericanas. Lo que no se enfatizó suficientemente en esa información es que ninguna de ellas es Lima, considerada por los peruanos como una ciudad muy violenta. Y ni siquiera Trujillo, identificada como una de las ciudades más violentas del Perú.

De acuerdo con información de BBC Mundo, que cita la clasificación de la ONG Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y Justicia Penal (CCSPJP), la ciudad mexicana de Los Cabos, con 111,33 homicidios por cada 100 000 habitantes, es la más violenta del mundo en cuanto a crímenes per cápita.

La pregunta que se hace BBC es “cómo una ciudad como Los Cabos, uno de los destinos turísticos de México más populares entre los extranjeros, se convirtió en la ciudad más violenta del mundo”.

El top 10 de las ciudades más violentas del mundo. Todas son de México y Brasil. (Fuente: Internet)

Una cifra igual de estremecedora es la de Caracas, que figura como la segunda ciudad más violenta del mundo, con 111,19 homicidios por cada 100 000 habitantes, aunque la capital de Venezuela, asolada por la crisis de un gobierno autocrático, ostenta el triste récord del mayor número absoluto de homicidios por año, con 3387 asesinatos, a diferencia de Los Cabos, que con una población de 328 245 habitantes, solo registró 365 homicidios.

En el top ten de este listado hay cinco ciudades mexicanas, pero es Brasil es el país con mayor número de ciudades en el ránking: 17. Las únicas ciudades en el listado que no son latinoamericanas son Kingston (Jamaica), las estadounidenses San Luis, Baltimore, Nueva Orleans y Detroit, además de Ciudad del Cabo, Durban y la bahía Nelson Mandela en Sudáfrica.

–COCTEL MORTAL: POBREZA, PANDILLAS Y DROGAS–

La pregunta de BBC Mundo ha sido respondida por expertos de seguridad en América Latina, quienes, según esta agencia informativa, no mostraron ninguna sorpresa por las cifras, toda vez que “en la última década, la violencia urbana se ha incrementado en muchas áreas del continente como consecuencia de la guerra territorial entre pandillas y, especialmente en los casos de Brasil y México, por la creciente influencia de los carteles de la droga”, señala BBC.

 

Las pandillas son la causa principal de muertes en Brasil. (Foto: Internet).

Otro factor, se señala, es la caída en los estándares de la calidad de vida y las fallas en las políticas de seguridad durante un proceso de sostenido crecimiento urbano. Como ejemplo se cita la ciudad brasileña de Fortaleza, sede de algunos encuentros de la Copa del Mundo de 2014, en que los homicidios aumentaron un 86 por ciento durante 2016.

En ese sentido, la profunda crisis política y económica en Venezuela, con un gobierno autocrático de duros controles estatistas de corte socialista, que ha llevado a la escasez de alimentos y medicinas, ha conducido también a un aumento del contrabando y las transacciones en el mercado negro.

Se añade también la guerra entre carteles de la droga, como en el caso de Los Cabos y otras 11 ciudades mexicanas del ranking. Por eso es descrita como “un paraíso para turistas y un infierno para los locales” por el diario estadounidense The New York Times.

Los Cabos: un paraíso para el turismo, un infierno para sus pobladores, señala el New York Times. (Foto: Internet)

 

–LA FÓRMULA MÁS EFICAZ: IMPUNIDAD CERO–

Según al informe de la ONG mencionada por BBC Mundo, la impunidad es lo que hace empeorar el panorama. El CCSPJP acusó el gobierno mexicano de falta de acción “sistemática para erradicar las milicias y las pandillas criminales”. La misma impunidad que en Brasil ha llevado a un 90 por ciento de asesinatos sin resolver de los 61 000 ocurridos en 2016.

En ese sentido, las buenas noticias en cuanto a ciudades que figuraban antaño entre las más violentas del continente y cuyas cifras de criminalidad han disminuido, como es el caso de San Pedro Sula, en Honduras (del tercer lugar en la lista en 2016 al número 26 en 2017 debido a la reducción de un 54 por ciento en la tasa de homicidios) no son fortuitas.

Sí se puede: mano dura judicial y cero impunidad ha logrado bajar índice de criminalidad por pandillas en Honduras. (Foto: Internet)

“Se debió al esfuerzo del gobierno de erradicar las células criminales, castigar los crímenes cometidos por las pandillas e imponer el orden en las prisiones”, indicó el informe.

–CUIDADO CON EL CONSUELO DE TONTOS–

De acuerdo con la información oficial peruana más reciente, que data de 2016, el índice de homicidios en el Perú era de 7,7 muertes por cada 100 000 habitantes. El INEI (Instituto Nacional de Estadística e Informática), aseguró en 2017 que se registraron 2435 muertes violentas asociadas a hechos delictivos dolosos, que, aunque superior a la registrada en 2015, seguía siendo muy baja.

No obstante, un informe sobre homicidios en el Perú de Jaris Mujica, del laboratorio de criminología de la PUCP, destacó algunas particularidades de las cifras de los informes de homicidios del Comité Estadístico Interinstitucional de la Criminalidad (CEIC).

“Raúl”, “Lalo”, Cristina Salas, “Giovanni” y chofer Jorge Quiroz, implicados en asesinato de la esposa de funcionario del Callao Víctor Suelpres. Asesinatos por crimen organizado representan el 16,7 por ciento en el Perú. (Foto: Andina)

Uno de ellos es que la mayor parte de homicidios no se debe al crimen organizado. Los homicidios asociados al crimen organizado en 2013 fueron 506 y en 216 fueron 477. Es decir, solo 16,7 por ciento. El 64 por ciento está relacionado a venganza personal (25 por ciento), celos (11 por ciento), delincuencia común (20 por ciento) y violencia en estado de ebriedad (8 por ciento). Las cifras hablan por sí mismas y demandan otro tipo de políticas.

Lo que sí ha crecido es el uso de armas de fuego en estos asesinatos. Mientras en 2011 se usaron para 993 muertes, en 2016 fueron el arma usada para asesinar a 1417 personas.

Por sus dimensiones, Lima es la ciudad con más homicidios: 648 en 2016 (26 por ciento del total), seguida de La Libertad (175), Lima provincias (136) y Callao (131). En ciudades como Moquegua, solo ocurrieron 13 asesinatos.