Sea por una intervención militar o porque renuncie, para el secretario de Estado norteamericano Rex Tillerson, las horas de Nicolás Maduro como dictador venezolano están contadas.

Sin ningún empacho, dijo que en América Latina “muchas veces el Ejército es el agente de cambio cuando las cosas están mal y el liderazgo ya no puede servir a la gente”. No obstante, aseguró que Estados Unidos desea que el cambio sea pacífico y descartó que esté propiciando un golpe.

Añadió que si Maduro renunciase, de seguro podría asilarse en Cuba y vivir “una buena vida”, a pesar de que el dictador venezolano ya ha adelantado que se postulará a la reelección en las votaciones presidenciales de este año.

La condecoración de Vladimir Putin a Rex Tillerson en 2013 engendró una gran polémica en su momento.

Tillerson dio estas declaraciones en la Universidad de Texas, listo para partir a México, el primer punto de su gira latinoamericana que tocará también Lima el próximo 5 de febrero después de pasar por Panamá y Argentina.

Su discurso ante el auditorio estudiantil se concentró, por eso, en Latinoamérica, que considera amenazada por la “sombra” de China y Rusia, que han expandido su influencia económica a pesar de ser ajenos a sus “aspiraciones democráticas”.

Antes de asumir como secretario de Estado, la figura del ex director ejecutivo de la petrolera Esson –jubilado con un acuerdo por sus acciones de 180 millones de dólares– estuvo rodeada de una enorme polémica por haber recibido una condecoración del presidente ruso Vladimir Putin en 2013.

Luego de visitar Perú, donde se reunirá con el presidente Pedro Pablo Kuczynski y la ministra de Exteriores, Cayetana Aljovín, Tillerson acudirá a Colombia y finalizará el viaje el 7 de febrero en Jamaica.