Qollqe. Sérvulo. Campo de Encanto. Ángel Negro. 4 Fundos. Paca Paca. Cholo Matías. La Diablada. Estremadoyro. Son solo algunos de los famosos piscos de alta factura y tradicionales cuyos productores quedarán fuera del mercado con la inminente aprobación de cambios en el Reglamento de la Denominación de Origen Pisco que, a puertas cerradas, vienen impulsando en conjunto el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi) y el Comité Vitivinícola de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI), de acuerdo con información alcanzada a Tiempo Real.

 

Los principales beneficiados con estas modificaciones serán, a todas luces, una docena de marcas agrupadas en la SNI, y que son las más grandes productoras y exportadoras, entre ellas las que recientemente han recibido fuerte inyección de capital chileno.

Fuentes del sector pisquero artesanal –que agrupa a unos 500 productores– señalan que se trata de un golpe mortal a la producción pisquera de calidad que tendría por objeto “chilenizar” el pisco peruano, es decir, establecer un oligopolio del pisco como ocurre en el vecino país.

–TOTAL SECRETISMO–

En los últimos días, siempre en estricta reserva, la Oficina de Signos Distintivos de Indecopi ha venido sesionando en Lima para discutir la queja de los productores artesanales por estos arbitrarios cambios. La solicitud se realizó en junio pasado y recién es atendida por el ente regulador.

Sin embargo, la mayoría de pequeños productores no ha podido abandonar sus bodegas y viñedos, ad portas la nueva cosecha, para acudir a la capital a defender sus derechos. Y a los que han podido llegar, apenas si se les deja argumentar, refieren.

Entre los cambios que se impulsan en la normativa figuran la flexibilización de los parámetros físicoquímicos del pisco –entre ellos, de los niveles de metanol–, la cancelación de autorizaciones de uso de la denominación de origen pisco a los productores que no tengan bodega (que pasarán a llamarse “comercializadores” y no podrán tener marca propia) y la obligatoriedad del uso de costosos tanques de acero inoxidable para la guarda del pisco a las bodegas pequeñas, entre otras.

“El propósito es claro: eliminar la competencia y dejar solos a los grandes. Primero desaparecer a los que no tienen bodega, que es el 50 por ciento de los productores. Luego, condenar a la desaparición a los que sí la tienen, pero son tan pequeños que no pueden comprar los tanques de acero inoxidable, que es 80 por ciento. De esa manera, ellos se quedan solos en el mercado, porque son los únicos que pueden cumplir con esas exigencias”, señala uno de los afectados. Algunas versiones señalan que las medidas se aplicarían gradualmente en los siguientes tres años, pero hay quienes temen que se empiecen a aplicar ya en enero próximo.

La carta notarial de junio esboza una serie de razones contra estas modificaciones, señalando falta de razonabilidad y legalidad, vulneración del principio de participación ciudadana y afectación a los derechos a la libertad de empresa, derecho al trabajo y derecho a la igualdad. (Lea aquí la carta notarial completa)

–CAMBIOS CON TRAMPA–

A simple vista, los cambios en el Reglamento del Pisco que impulsan Indecopi y la Sociedad Nacional de Industrias parecen racionales y buscarían optimizar la producción pisquera, pero expertos consultados coinciden en que su propósito sería sacar del camino a los productores artesanales porque representan “una piedra en el zapato” para la gran industria, al dejar en evidencia el enorme abismo de calidad entre sus productos y los que estos artesanos elaboran.

“Indecopi dice que de esta manera quiere combatir la adulteración, que es el mal que aflige al pisco, pero nosotros no tenemos ese problema”, señala un productor de pequeña escala, que obtuvo su autorización de uso de la denominación de origen pisco hace quince años y la ha venido renovando. Ahora, cuando se venza, ya no podrá hacerlo más.

“El problema de la adulteración está en grandes marcas muchas de ellas agrupadas en la Sociedad Nacional de Industrias, pero de eso Indecopi se hace el loco. La verdad es que Indecopi nunca ha tenido intención de frenar la adulteración, solo quiere beneficiar a los grandazos”, añade.

Como ejemplo cita la modificación del Reglamento del Pisco que flexibiliza los niveles de metanol que un pisco puede tener en el análisis físico químico. “Van a permitir más metanol, a pesar que el 75 por ciento de los productores que hacemos bien las cosas no tenemos ese problema. En cambio, no modifican el nivel de aldehídos, que es una sustancia cancerígena y que se mantiene a pesar que los productores buenos llegamos a cero. Pero la norma es tan absurda que si no tenemos un poco de aldehídos, no nos dan el permiso para ser piscos. Es de locos”.

Para la eliminación de los tanques de polietileno alimentario y su reemplazo obligatorio por carísimos tanques se acero inoxidable, Indecopi aduce que es debido a los niveles de cobre indeseados, pero no ha presentado –señala la fuente– ningún estudio técnico. Es más, emisarios del ente regulador vienen preguntando a buenos productores artesanales por qué no tienen problemas de alto contenido de cobre y la respuesta ha sido unánime: porque realizan un adecuado aseo de los alambiques después de cada destilación y lavan sus uvas antes de fermentar para eliminar trazas del azufre con que se previenen algunas enfermedades de la vid. Y todos usan tanques plásticos.

Además, recuerdan, fue el propio Estado, a través de Citevid y su escuela del pisco, quien recomendó el año 2001 a los productores el uso de los tanques de polietileno alimentario para evitar la contaminación.

El propio Estado recomendó a los productores pasar al uso del polietileno alimentario para evitar la contaminación. Ahora quiere que lo dejen por el acero. (Foto: Página Web Cite Agroindustrial)

Ahora, de la noche a la mañana, el mismo Estado pretende obligarlos a un cambio sin ningún plan de adecuación para ellos. Para colmo, tampoco ha tomado en consideración que, según los expertos, en los tanques de acero los piscos tardan casi dos años en madurar, frente a los seis meses de los tanques de polietileno alimentario. ¿Quién pagará esa factura para los costos de los pisqueros artesanales?

Otro productor menciona que si Indecopi quisiera de verdad frenar la adulteración, lo podría haber hecho sin ni siquiera comprar el sofisticado equipo de laboratorio que ha adquirido y que tras un año y medio no puede poner en funcionamiento porque no se ha calibrado. Como van las cosas, los entendidos opinan que demorará otros tres años ponerlo operativo. Tiempo que los buenos piscos no tienen.

“A Indecopi le bastaría cruzar información con Sunat con base en una información del propio Estado: supuestamente está creciendo la producción de pisco, pero ¿cómo va a crecer si todos sabemos que cada vez hay menos uva? Y entonces Indecopi sabría qué bodegas compran uvas red globe. ¿Para qué compra una bodega uvas de mesa? Sabría qué bodegas compran sacos de azúcar. ¿Para qué necesita una bodega azúcar en esas cantidades? O también si revisara las facturas y viera la compra de glicerina y concentrados artificiales de aromas. ¿Para qué compra una bodega pisquera eso? Sin contar con lo que Aduanas podría hacer si viera el destino del alcohol de caña que se importa desde Bolivia y se va a bodegas. Así, hace rato que habría disminuido la adulteración, pero no quiere”, señala el productor.

–TOTAL INDEFENSIÓN–

De acuerdo con la Ley Marco de los Consejos Reguladores, los productores de una denominación de origen como es el pisco pueden asociarse y solicitar la autorización de Indecopi –administradora de las denominaciones de origen– para funcionar como Consejo Regulador, con el propósito de proteger de productos falsificados tanto al productor como al consumidor.

Los pisqueros intentaron dos veces hacerlo, hasta que en febrero de 2011, su asociación fue aceptada como Consejo Regulador, bajo la presidencia de Jaime Marimón. Sin embargo, en aquella oportunidad Indecopi se reservó las facultades más importantes de un Consejo Regulador, como son dar las autorizaciones, realizar supervisiones y sancionar a quienes infrinjan el Reglamento. Prometió entregarlas luego, pero pese a la insistencia de Marimón, nunca lo hizo.

Reglamento de la DO Pisco vigente, Disposiciones transitorias.

Al asumir el actual director de Signos Distintivos del Indecopi, Ray Meloni, la situación de puso más tensa, pues su gestión desconoció a Marimón y a su directiva. A partir de sus visitas a las zonas pisqueras para “recoger opiniones”, el clima de conflicto se agravó, y la gestión de Marimón colapsó. Los dos años siguientes (2015-2017), tras varios intentos electorales en los que Meloni intermedió, se consiguió elegir una nueva directiva, bajo la presidencia del arequipeño Marco Zúñiga, pero hasta el momento no ha conseguido ser reconocida por el Indecopi.

Errores de forma han llevado a que Signos Distintivos asuma nuevamente por completo la regulación del pisco, situación que en su momento Marimón denunció como una “usurpación” de funciones, pues el retiro del reconocimiento no se hizo de manera formal.

Adicionalmente, según las fuentes consultadas, la propia conformación de la nueva directiva había sido digitada desde la Sociedad Nacional de Industrias en combinación con Meloni. Es decir, la representación pisquera habría sido filtrada para ser congelada y ahora permanecer en un limbo jurídico.

“Es lo que necesitaban, atarnos de pies y manos, para realizar los cambios que ahora están haciendo a favor de la gran industria”, señala la fuente.

Es importante agregar que pese a todos los indicios de que el mercado navega en piscos adulterados, los únicos procesos por adulteración llevados adelante por Indecopi en los últimos años a través del examen físico químico realizado a muestras –de marcas conocidas y grandes, incluso premiadas– compradas en el circuito comercial se realizaron por denuncia del Consejo Regulador que presidía Marimón.

En aquella oportunidad, se sancionó al tristemente famoso pisco “bidestilado” de Rotondo y a pisco Vargas, de la misma bodega. Entre otros factores, se les encontró al segundo alto contenido de metanol (aquí compartimos la carpeta completa del expediente que se les abrió en aquella oportunidad).

En resumen, los pisqueros ya no tienen Consejo Regulador. Y pese a la flagrancia, las únicas dos sanciones a adulteradores fueron apeladas e Indecopi nunca ha informado al respecto. Lo mantiene en absoluta reserva. Desde entonces, los expedientes sobre sanciones al pisco están lacrados, contra lo que señala la Ley de Transparencia.
Y ahora viene el cambio a la normativa que sepultará a los pisqueros artesanales.

–EL PISCO NO ES TRANSPARENTE–

Tiempo Real quiso poner a prueba la real política de transparencia por parte de la institucionalidad pisquera, en consonancia con el anuncio del presidente Martín Vizcarra en su discurso de 28 de julio.

Lo que se buscó en ese sentido fue conocer es cuál fue el destino de las sanciones impuestas a las marcas en mención, por qué no se hizo público un análisis físico químico en que una de las marcas más conocidas del país habría presentado niveles de metanol por encima de la norma (habría estado comprometido un millón de litros) y por qué Indecopi no actúa de oficio contra la adulteración si es evidente por los precios que muchos piscos del mercado no pueden serlo y con vista a la información de los concursos nacionales.

Para obtener la respuesta a esta pregunta primero se intentó conseguir la versión del director de Signos Distintivos de Indecopi, quien pese a haberlo ofrecido personalmente varias veces, luego se ha negado reiteradamente a responder a una entrevista señalando que “son temas sensibles”.

Luego se han seguido los procedimientos que establece la Ley de Transparencia, solicitando formalmente, durante meses, la información sobre los procesos a las marcas en mención, así como la que se relaciona con otros aspectos regulatorios. En todos los casos, si no ha mediado una negativa o un pedido de mayor especificidad –que se ha realizado sin suerte–, la solicitud ha sido derivada a otras instancias de la institucionalidad pisquera como son Produce, Conapisco, el Inacal y el Citevid. La respuesta en esos casos ha sido parecida.

Es decir, un baloteo destinado a desalentar la búsqueda de información. Veamos el destino de una de las consultas para comprender este verdadero modus operandi.

–EXPLOSIVO METANOL–

Como dijimos, a principios de 2017, Tiempo Real y el portal La Yema del Gusto.com recibieron información confiable sobre la realización de una prueba físico química realizada a una marca de pisco muy conocida y cuyos resultados habrían arrojado niveles de metanol por encima de lo que la norma permite. Indecopi nunca confirmó ni negó la información. Simplemente, quedó mudo.

Poco después, este portal tuvo indicios de por qué el silencio, al tener a la vista comunicaciones en que la Sociedad Nacional de Industrias, en boca de un representante suyo que a su vez es influyente miembro del Conapisco, instruye a los representantes de las bodegas industriales que agrupa para que preparen sustento técnico que presentar ante Indecopi. El propósito, según nuestra fuente, no era otro que buscar la flexibilización de los niveles de metanol que el Reglamento del Pisco permite.

La correspondencia da cuenta de una estrecha coordinación entre la SNI y el Indecopi, tal como sostienen los productores artesanales. Comprueba que los actuales cambios, antes de ser dados a conocer al sector, son conversados con el Comité Vitivinícola de ese gremio, que como se ha dicho agrupa a una docena de productores industriales.

Correo del Comité Vitivinícola de la SNI de cara a la búsqueda de flexibilizar los niveles de metanol en el pisco. Después se negaría que tal reunión se produciría.

A la publicación que se hizo en aquella oportunidad sobre la posibilidad de estas coordinaciones, se suspendió la reunión. A través de las redes sociales, personajes cercanos a la SNI intentaron restar credibilidad a la versión periodística.

No obstante, esas comunicaciones a las que Tiempo Real tuvo acceso mencionan un dato escalofriante, que en el correo se señala con preocupación: el 25 por ciento de las muestras presentadas en cuatro ediciones Concurso Nacional (2012 a 2016) contenían niveles de metanol por encima de la norma.

–EL GRAN BONETÓN–

Siendo un concurso representativo de la producción nacional, y habiendo tomado las muestras de la producción que cada bodega sacará al mercado, la preocupación no es menor.

El metanol es una sustancia que está presente en todas las bebidas alcohólicas, y hay límites permisibles para el consumo humano. Para generar daños a la salud humana, como ceguera y hasta la muerte, debe estar presente en cantidades muy altas, cosa que nunca ocurre con el pisco. Pero en ciertos niveles es uno de los causantes de la llamada “resaca” e intoxicación alcohólica, pues es muy difícil de procesar por el organismo humano.

Una de las virtudes del pisco es, precisamente, sus bajos niveles de metanol –mucho menores que el cognac o la grappa incluso–, lo que deriva en que difícilmente con el pisco de calidad se pueda vivir una “resaca”. Los pisqueros artesanales refieren no tener problemas para mantenerlo bajo, pese a lo cual de eso Indecopi, en pared con las bodegas de la Sociedad Nacional de Industrias, permitirá que los piscos puedan tener más alcohol metílico. No cumplen la norma; solución: la relajan.

Si Indecopi conocía esta información sobre los piscos en concurso con el metanol elevado, ¿realizó alguna acción para proteger a los consumidores, que es su función? No. Es decir, esos piscos salieron al mercado sin que nadie diga nada. Con conocimiento de la SNI y Conapisco.

Al respecto, su respuesta después de algunas semanas fue que no maneja esa información, que debe solicitarse al Conapisco. Consultado el Conapisco, respondió que tampoco cuenta con esa información, sino el Inacal. Consultado el Inacal, menciona que en esa ocasión no realizaron los análisis, sino que lo hizo el Citevid. Así pasaron algunos meses.

Consultado el Citevid, la respuesta fue elocuente: no puede brindar esa información porque está protegida por el secreto empresarial , como si se tratase de la fórmula de preparación de esos piscos.

Una leguleyada que también se aduce en otros rubros industriales, mediante la cual, de acuerdo con expertos en la materia de protección al consumidor, los organismos regulatorios del Estado –en especial Indecopi– están burlando la Ley de Transparencia sobre la cual Perú ha firmado tratados internacionales. Consumidores perjudicados, productores aplastados por la competencia desleal y adulteradores beneficiados.

–GOLPE MORTAL AL PISCO–

En ese contexto, los cambios en la normativa pisquera representan un “golpe mortal al pisco”, como señalan los pequeños productores premium, pues significará la desaparición de los principales referentes de la calidad de la principal denominación de origen peruana, para dejar solos en el camino a los pisqueros industriales, en un escenario en el que nadie los fiscaliza porque quien debe hacerlo –Indecopi– trabaja en pared con ellos.

De esta forma, la adulteración legal y permitida por el Indecopi representa una enorme competencia desleal que impide a los artesanales crecer e invertir adecuadamente en el levantamiento o modernización de sus bodegas, pues no cuentan con los enormes márgenes de ganancia que dejan los seudopiscos a los productores de volumen.

“Con el supuesto propósito o pretexto de matar un mosquito, van a usar una bazuka, a pesar de que tienen el insecticida y el matamosca a la mano”, se burla con tristeza uno de los productores artesanales. Un trago amargo que los peruanos no deberíamos tomar con tanta pasividad.

– (Investigación y reportaje: Manuel Cadenas y Mary Sáenz para Tiempo Real)