Redacción: Cuaderno Borrador / @CBorrador

Asqueada de los escándalos políticos recientes, a veces nos ponemos -sin querer- esos anteojos que oscurecen todo y no nos dejan ver el sol. No se trata de unas gafas oscuras, se trata del pesimismo que nos lleva a pensar que nada sirve en este país y que quizás es bueno resetear el sistema.

Felizmente no todo es así. Roger, un pequeño cusqueño tuvo un accidente y se quemó el rostro así como una parte del cuerpo. Sus padres desesperados buscaron ayuda en Cusco pero solo accedieron a un paliativo que no solucionaría su grave problema de salud. ¿La solución? viajar a Lima.. pero ¿cómo hacerlo? la respuesta: gracias a la solidaridad.

UNA REALIDAD NADA LIMEÑA
Primero es necesario ubicar la comunidad donde vive Roger. De acuerdo al Banco Mundial en el Perú 83% de la población habla español, el salario promedio de la población es de 750 soles, 758 mil peruano dejaron de ser pobres (por allá en el 2011), pero 1.9 millones de nuestros compatriotas aún se encuentran en la extrema pobreza.

Roger vive en una comunidad llamada Paucarccoto, ubicado en el distrito de Chinchaypujio, provincia de Anta de la región Cusco. Así es. Esta ubicado en la región que es el eje turístico de Sudamérica, que cobija una de las maravillas del mundo: Machu Picchu.

Lamentablemente, esta región aún mantiene altas cifras de pobreza y el distrito de Roger no es ajeno a ello. La mayoría habla muy bien el quechua, poco el español y su ingreso promedio bordea los 118 soles mensuales.

Chinchaypujio, donde vive Roger, tiene altos índices de pobreza .

Sigamos con las cifras del Banco Mundial. Como se observa en el cuadro. Anta se ubica en el puesto 114 del Indice de Desarrollo Humano (Lima tiene el primer puesto) mientras que su distrito Chinchaypujio en el 1742 (Miraflores estaba en el primer lugar). Esto se traduce en algunos indicadores que son valorados como por ejemplo la esperanza de vida, la población que cuenta con secundaria completa y el ingreso percápita.

Es claro que Roger, vive en un lugar muy lejano a la realidad limeña, pero no por ello sus padres luchan por salir adelante, porque así son las familias que se quieren de verdad.

UNA FAMILIA, COMO MUY POCAS

Enfrentar la adversidad es un reto que pocas familias superan. Si este reto significa dejar tu casa, tu hogar, tu idioma, tu familia, aún más difícil. ¿Y si tienes menos de 10 años? Este pequeño de Paucarccoto lo hace y la vida le paga bien tremenda valentía.

Su familia la constituyen su valiente padre, su amorosa madre y sus preocupados hermanitos. Roger tiene un gran sentido del humor, es muy inteligente y un buen amigo, tiene de mascota dos ovejitas Antonio y Chavito. Nunca pide nada para él, siempre está preocupado por los demás, aconseja a las mamás de los niños que ingresan a sala de quemados sobre los cuidados que ellas deben tener, después de una operación.

Juan Chávez, papá de Roger, anima a su hijo en quechua diciéndole: “no te rindas, ni desistas”.

Su padre Juan Chávez, siempre le dice en su melodioso quechua a su hijo “no te rindas, ni desistas, porque con esfuerzo y fe las cosas mejorarán y pronto te recuperarás.” Él lo acompaña en cada viaje cargado con fe y todos los ahorros de la familia.

La mamá de Roger atiende la casa y sus hermanos ayudan en los quehaceres domésticos.

Juan trabaja todos los días la tierra, mientras que la madre de Roger atiende la casa y sus hermanos trata de alegrar el día a día mientras que ayudan en el sinfín de tareas por hacer, porque aquí nadie se prende del Play Station ni del celular de moda, aquí se le saca el jugo al día.

Cuando Roger tuvo el accidente, parecía que el fin del mundo se acercaba para esta familia, pero no se amilanaron y avanzaron. Los primeros en ayudar fue la comunidad de Paucarccoto y esto les permitió a la familia Chávez Tupa ver una pequeña luz de esperanza.

Pero ¿cómo empezó todo? Roger sufrió un accidente casero quemándose con fuego cuándo tenía 4 años (hoy tiene casi 10). Después de tres meses de internado en el hospital con varias y dolorosas operaciones, pudo volver comer, algo que es tan normal para ti y para mi, él no lo podía hacer.

“Cuando Roger estaba cerca de cumplir los 5 años, quedó en casa con su hermanito de 7. Sus papás habían salido a vender sus productos al mercado, a una hora allí. Los niños, curiosos por naturaleza, encontraron un recipiente con gasolina y empezaron a jugar. Prendieron la cocina, y Roger se prendió con ella, quemándose el rostro y gran parte del cuerpo. Con sus cortos 4 años y pico, Roger salió solito a buscar agua para apagar el fuego. Caminó por 20 minutos para pedir ayuda a una vecina y ella llamó al hermano mayor para llevar al pequeño hasta la ciudad de Cusco, a más de dos horas de viaje. No puedo imaginar el dolor de este angelito, el tremendo sufrimiento hasta que pudo ser atendido en el Hospital Regional de Cusco”, señala el blog Gente que Me Inspira.

LIMA LA MALA, LA BUENA
La capital es cruel con los limeños y despiadada con los migrantes. Si esto es así, imaginen cómo trata a quien no habla castellano (o inglés) pero sí quechua, a pesar de ser ésta una de nuestras lenguas oficiales.
Lo que Lima no se imaginó, es que llegaría un hombre armado de fe y esperanza, cargando sus escasos ahorros, un niño adolorido y ninguna casa albergue que les permita quedarse porque no aceptan padres, solo madres.

¿Terrible? No. Lo terrible es que ese dinerito, esos ahorros, les fueron robados. En un tris lo juntado y lo que la comunidad había aportado se esfumo, pasando a las alforjas de unos delincuentes.

Así Juan y su pequeño Roger se encontraron con la Lima mala y cruel, pero protegidos con un manto de fe tenían claro que si buscas con ahínco, se te abrirá una puerta a la oportunidad. Así Carmen Julia Gomez Coello personificó esa Lima buena y generosa que miró más allá de ropas humildes y vio un par de corazones de oro.

En Lima, Roger conoció el mar.

En esa Lima Roger conoció el mar, vio por primera vez como las aguas se movían en ese espacio que parece infinito y que nunca va acabar. Enamorado del agua, visitó con su papá el Parque de las Aguas, y las personas comenzaron a apoyarlo en diversas actividades. Lima mostró su mejor rostro, y este niño comenzó a sonreír.

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¿POR QUÉ LA CAPITAL?
Una pregunta recurrente es porque venir a la capital, total ¿una quemadura no es gran cosa?. No lo es, cuando no te toca. Y las quemaduras de este niño no podían ser tratadas en la capital de los Incas, debía venir a Lima.
Un informe de la Sección de Urgencias Pediátricas del Hospital Universitario Gregorio Marañón (Madrid) lo pone en blanco y negro.

“Las quemaduras son una causa importante de morbimortalidad infantil, constituyendo la tercera causa de muerte por accidente en menores de 14 años (detrás del accidente de tráfico y el ahogamiento) y la segunda en menores de 4. Son más frecuentes en varones y con edades entre 2 y 4 años. La mayoría ocurren en el ámbito doméstico, un 80-90% son producidas por agentes térmicos”, señala el documento.

Un informe de la Dirección Regional de Salud de Cusco señala que en Anta hay 20 doctores para una población superior a 56 mil personas. Es decir un doctor atiende a 2800 personas, y no necesariamente alguno de ellos es especializado en quemaduras infantiles. Por ello deben venir a Lima.

Carmen nos cuenta que los primeros días tuvo que pagar un hotel cercano a un hospital, que costaba 60 soles más la alimentación. Luego hallaron un albergue del Hospital del Niño que tenía la mente más abierta y entendió que un padre sólo quiere estar con su niño.Esto redujo los costos de 60 a 25 soles.

“Las medicinas eran un costo aparte, representaban 40 soles semanales. No quiero pasar el hecho que el laboratorio Hersil nos dono el Mucovit”, nos cuenta Carmen quien se entrenó para ayudar con las terapias que Roger requiere.

Este pequeño cusqueño ha debido regresar este agosto para continuar con operaciones, esta vez en su brazo y rostro. ¿Cómo financiar estos nuevos gastos?

AYUDANDO
Primero infórmate más sobre las actividades. Hay un Facebook que se llama Juntos por Roger (https://web.facebook.com/JuntoPorRoger/). El dinero que se recauda sirve para los tratamientos, cirugías, gastos de alojamiento y alimentación:
BBVA Cuenta Ahorros Soles (Perú) – Carmen Julia Gomez Coello (DNI 08735586)

001103870200056154 (CCI 01138700020005615484)

BANCO DE CRÉDITO DEL PERÚ Cuenta Ahorro Soles 194-38849109-0-22 (CCI 002-194-138849109022-99)

Trámites, obtención de medicamentos, cartas para Roger y su familia y otras donaciones no monetarias que se puedan necesitar también con Carmen Gómez Coello al mail apoyandoteroger@gmail.com

Ya viene el sorteo de camisetas!!!